¿Quien coño se inventó lo de “se te ha comido la lengua el gato”???
Hoy he tenido un sueño bastante disturbador en el cual un gato se comía mi lengua y me he despertado traumatizada. Si yo a los 22 años tengo este sueño, que putas pesadillas gatunas tendrán los niños pequeños al escuchar la frase??

Parezco adorable, ¿verdad?
Imaginaros un mundo alternativo, en el cual los gatos se comen las lenguas de la gente. Ni atún ni tonterías, una buena lengua humana si que es un buen festín gatuno.

Yummy!
Sí, se me está yendo bastante la pinza, pero la imagen del gato comiendose mi lengua me ha dejado un poco al borde de la locura momentanea, así que me he inventado un relato, si le quereis dar un vistazo seguid leyendo…
Jimmy era un niño de 7 años, bastante extrovertido, al que le gustaba jugar a patrullas espaciales.
Un día, mientras iba de camino a casa, vió algo moviendose tras un contenedor. Al acercarse cautelosamente a inspeccionar se encontró con la visión más hermosa que podía contemplar: un pequeño gato blanco. Sin pensarselo 2 veces cogió al animalito y lo envolvió en su chaqueta para que no tuviera frío.
Al llegar a casa lloró y suplico a su madre para poder quedarse el gatito hasta que esta, conmovida por el amor de su hijo hacia los seres más indefensos, accedió.
Los primeros días transcurrieron con normalidad. Jimmy jugaba con su gatito, incluso le compró un bonito jersey para que estuviera más abrigado. Al gato eso no le hizo mucha gracia.
Bubbles (el gato) se convirtió automaticamente en el almacen de confidencias de Jimmy, el cual no paraba de contarle cosas como que su bicicleta era la más bonita del mundo.
A medida que el tiempo pasaba, el niño empezó a notar un aire extraño en Bubbles, el cual intentaba huir mientras Jimy le contaba sus secretos. Los ojos del gato empezaron a perder vida a lo largo de las horas que el chico hablaba.
Una mañana, Jimmy se despertó con un extraño sabor y la boca más humeda de lo habitual, pero tampoco le dió mayor importancia. Miró alrededor pero no vio a Bubbles. “Seguró que estará comiendo” pensó y se levantó de la cama.
Bajó las escaleras, paso a paso, escalón tras escalón. Se dispuso a llamar a su madre para preguntar si ya estaba listo el desayuno, pero no pudo articular sonido alguno. Su cuerpo empezó a temblar mientras seguía intentando llamar a su madre sin exito. Las lágrimas se deslizaron por sus blancas mejillas y el sudor salía de cada poro de su piel. Cuando se disponía a introducir su mano en su cavidad bucal un grito hizo que su cuerpo se estremeciera aún más. Corrió hasta el origen del sonido, que provenía de la boca de su madre. Ella estaba horrorizada, paralizada de terror con los hojos fijos en algo. Jimmy bucó con la vista el objeto de terror de su madre y entonces lo vió.
Efectivamente, Bubbles estaba comiendo, un plato que no había probado anteriormente: la lengua de Jimmy.
Moraleja: No se la torres a los gatos.
Current Mood:
shocked.

April 21st, 2008 at 10:31 am
Que haces para q se te vaya tanto la olla?????????????????????????????????????
April 21st, 2008 at 10:31 am
pobre jimmy….:S
April 21st, 2008 at 2:48 pm
Facil, es lo que tienen los momentos de ociosidad xDD